Desde que hace unos meses se anunciase la anulación del acuerdo Safe Harbor, como puerto seguro para el intercambio de datos de carácter personal con Estados Unidos, el 2 de febrero de este año 2016, La Comisión Europea y el Departamento de Comercio de Estados Unidos han llegado a un nuevo acuerdo al que han denominado como Privacy Shield.

privacy_shield_email_marketingA principios del mes de octubre, los medios comunicación nos hacía llegar a las empresas la advertencia de que, en breve, quedaría prohibida la transferencia de datos de carácter personal con Estados Unidos, a través de populares aplicaciones como MailChimp, Google Drive o Dropbox, desde el punto de vista legal, ya que sus data centers se encuentran en Estados Unidos. El principal motivo de dicho cese fueron los permisos políticos de los servicios de inteligencia norteamericanos para la vigilancia masiva de las personas, amparándose en la seguridad nacional.

A principios del mes de febrero de 2016, tras unas duras negociaciones con Estados Unidos, se ha llegado a un nuevo acuerdo que han bautizado como Privacy Shield, gracias al cual las empresas estadounidenses se comprometen a una mayor protección de los datos pertenecientes a ciudadanos europeos, así como fomentar la colaboración con las autoridades de protección de datos. Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos se comprometerá a que el acceso a dichos datos por parte de su administración estará limitado.

El nuevo acuerdo Privacy Shield funcionará como un instrumento jurídico, que ha sido diseñado para que pueda ser cambiado y adaptado a nuevas situaciones que puedan surgir en el futuro. Su funcionamiento estará siempre vigilado por la Comisión Europea y la Comisión Federal de Comercio, para garantizar su cumplimiento. Además, se designará a una persona como la nueva figura del Ombudsman, cuya labor, independiente de los servicios de inteligencia norteamericanos, consistirá en atender las quejas, reclamaciones y solicitudes realizadas tanto por individuos, como por las propias Agencias de Protección de Datos Europeas.

Este acuerdo, a falta de ser traducido a un documento jurídico, se consolida como el primero en la historia en el que la Unión Europea ha conseguido el compromiso, por escrito, del Gobierno estadounidense a presentar garantías sobre las limitaciones de sus programas de vigilancia.

Y, a pesar del revuelo que generaron las primeras noticias sobre la suspensión del Safe Harbor, las empresas ya pueden respirar tranquilas y seguir usando las aplicaciones cuyos data centers se encuentren en Estados Unidos.